Una denuncia ciudadana llegó a esta redacción relacionada con el regreso a clases en la Escuela Secundaria Técnica Industrial No. 105, en Xalapa, donde se está solicitando a madres y padres de familia una aportación de mil 100 pesos por alumno.
De acuerdo con el documento recibido, la aportación tendría como finalidad “afrontar este regreso a clases” y continuar con la adaptación de la institución, además de adquirir material de oficina e insumos de limpieza, así como atender necesidades de mantenimiento.
El señalamiento surge justo después de que autoridades educativas reiteraran que las cuotas no deben utilizarse para condicionar la inscripción. La propia SEV ha establecido que la inscripción a educación básica no debe estar sujeta a aportaciones económicas o en especie.
Sin embargo, aquí aparece un punto que también merece ser aclarado: una cosa es condicionar el acceso de un estudiante a la escuela y otra son las aportaciones voluntarias de madres y padres de familia.
La legislación estatal contempla las donaciones o cuotas voluntarias destinadas a mejorar la infraestructura, adquirir materiales educativos y atender problemas básicos de operación, siempre que no se conviertan en una contraprestación obligatoria ni condicionen la prestación del servicio educativo.
Por ello, las preguntas que surgen en este caso son: ¿la aportación de mil 100 pesos es realmente voluntaria?, ¿qué sucede con quienes no pueden o no quieren realizarla?, ¿se les garantiza exactamente el mismo servicio y trato a sus hijos?.
También resulta válido preguntar a la autoridad educativa qué insumos, materiales y recursos proporciona actualmente la SEV a los planteles para su mantenimiento y operación cotidiana.
El Gobierno de Veracruz ha informado que mediante sus programas se realizan acciones de mantenimiento, pintura, impermeabilización y equipamiento en planteles educativos, e incluso ha señalado que se busca atender a las más de 25 mil escuelas del estado.
Entonces, más allá de señalar automáticamente que una cuota es ilegal, la discusión debería centrarse en algo fundamental: si los padres de familia están de acuerdo con realizar una aportación voluntaria, ésta puede existir; pero debe quedar claro que nadie puede ser obligado ni condicionado por no pagarla.
Desde esta redacción hacemos un llamado a la Secretaría de Educación de Veracruz – Oficial (SEV) a su titular Raquel Bonilla para que aclaren si la aportación solicitada en la Técnica 105 es voluntaria, cómo se determinó el monto de $1,100 pesos y cuáles son los mecanismos para garantizar que ningún estudiante sea afectado si su familia decide no realizarla.
Porque decir que la educación es gratuita también implica responder con claridad qué corresponde cubrir a las autoridades educativas y qué puede ser atendido, de manera realmente voluntaria, por las familias.
