Indignación y enojo entre habitantes de la comunidad ha provocado la muerte de un perrito que fue asesinado de un disparo en la calle Bicentenario, frente al campo deportivo.
De acuerdo con el reporte recibido, el animal tenía dueño y acostumbraba ingresar a una granja para comer alimento. Sin embargo, vecinos señalan que el perro no era agresivo ni había atacado a ninguna persona.
Lo que aumenta la indignación es que el hecho habría ocurrido mientras niños pasaban por el lugar rumbo a la escuela, exponiéndolos a una escena de violencia que pudo haber tenido consecuencias todavía más graves.
Habitantes señalan como presunto responsable a una persona a quien atribuyen otros casos de violencia contra animales, entre ellos el supuesto envenenamiento de perros y gatos, además de señalar que existiría una denuncia previa relacionada con este tipo de hechos.
Estos señalamientos deberán ser investigados y corroborados por las autoridades.
¿Qué necesidad había de utilizar un arma de fuego contra un perro que, según vecinos, únicamente entraba a buscar comida?
El caso ha generado molestia entre habitantes de Axocuapan, quienes piden que se investigue lo ocurrido y que, si existen responsabilidades, se proceda conforme a la ley.
Porque detrás de este hecho no solamente está la muerte de un animal: también está el riesgo de que un disparo ocurra frente a niños que todos los días caminan por esta zona para llegar a la escuela.
La violencia contra los animales no debe convertirse en algo normal.
