Una contradicción que podría ser clave en la investigación por la muerte del pequeño Daniel Maximiliano ha quedado sobre la mesa: mientras la Fiscalía General del Estado de Veracruz identificó públicamente a uno de los detenidos como el “padrastro” del menor, la hermana del detenido asegura que entre él y la madre del niño nunca existió una relación sentimental.
Durante la conferencia ofrecida por familiares de los tres detenidos, la hermana de uno de ellos afirmó que su hermano únicamente le rentaba un cuarto a la madre de Daniel y a sus hijos, por lo que rechazó categóricamente que fuera su pareja y, por consecuencia, padrastro del pequeño.
El señalamiento cobra relevancia porque ayer la fiscal general del Estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, confirmó públicamente que entre los tres detenidos se encontraba el padrastro del menor, además de la madre y la hermana de éste.
La propia Fiscalía informó que los tres fueron detenidos en flagrancia y que serían puestos a disposición de un juez de control, mientras continúan las investigaciones por la muerte y desaparición del menor.
Pero ahora la familia de los detenidos cuestiona varios aspectos del caso.
La hermana del detenido pidió que no solamente se investigue a sus familiares, sino que se abra otra línea de investigación relacionada con la madre del menor y su entorno.
“No me opongo a que mis familiares sigan siendo investigados”, sostuvo, pero reclamó que la investigación debe realizarse en todas las líneas posibles y no partir de una conclusión anticipada.
También cuestionó que se hable de un supuesto contexto de sustancias sin que, desde su perspectiva, se hayan aclarado completamente las circunstancias. La Fiscalía, en efecto, informó que el caso se investiga dentro de un contexto relacionado con sustancias, aunque ha reservado detalles de la carpeta por tratarse de una investigación en curso.
Otro punto señalado por la familiar es el resguardo del inmueble donde fue localizado el cuerpo del pequeño.
Aseguró que, después de los cateos y del aseguramiento del inmueble, no existiría una vigilancia permanente en el lugar y que una persona que permanece en libertad tendría acceso a una terraza que conecta con las viviendas.
Para la familia de los detenidos, esta situación genera dudas sobre la preservación y seguridad del lugar donde fueron encontrados los restos del menor.
La hermana incluso dijo que ha considerado cambiar las cerraduras, pero que no lo ha hecho para evitar cualquier acción que pudiera ser interpretada como una interferencia con la investigación.
El caso deja así varias preguntas sobre la mesa: ¿por qué la Fiscalía identifica al detenido como padrastro si la familia sostiene que nunca fue pareja de la madre? ¿Qué elementos sustentan esa relación? ¿Qué ocurrió exactamente en el inmueble? ¿Se mantiene un resguardo permanente del sitio donde fue localizado el menor? ¿Y se están investigando todas las líneas posibles?
La familia de los detenidos asegura que no pretende frenar la investigación, sino que ésta se realice de manera integral y que la autoridad determine responsabilidades únicamente con base en pruebas.
Por ahora, la versión de la familia y la información proporcionada públicamente por la Fiscalía presentan puntos que deberán aclararse conforme avance el proceso judicial.
Daniel Maximiliano merece que se conozca toda la verdad y que ninguna línea de investigación quede fuera.
